Etiqueta: random

Teletrabajo y Gatos: La verdadera jerarquía corporativa

Dicen que el Home Office te da libertad. Te venden la idea de los nómadas digitales, de que eres el dueño de tu tiempo, que gestionas tu espacio zen y que, por fin, no tienes que desplazarte a tu trabajo.

Mentira.

Llevo años trabajando desde casa de manera hibrída (algunos días en la oficina y otros desde casa), rodeado de monitores, cables y tazas de café olvidadas, y he descubierto la cruda realidad: aun que no vaya a la oficina tengo que ir a comprar croquetas, Soy, a efectos prácticos, el asistente personal mal pagado, conserje y chef de un CEO que pesa 4 kilos, camina en cuatro patas y tiene una obsesión enfermiza con las cajas de Amazon.

Hablo de Power (o Moka, dependiendo de qué tan indignada esté ese día).

El Micromanagement felino (y el terror en Slack)

En una oficina normal, tu jefe se asoma a tu cubículo con su taza de «World’s Best Boss» para preguntar «¿cómo vas con el reporte?». Es molesto, sí. Es invasivo, también. Pero en mi casa, la supervisión es física, psicológica y, a veces, dolorosa.

Mi «jefa» tiene una técnica de gestión infalible para asegurarse de que no olvide quién manda:

  1. Observación pasivo-agresiva: Se sienta en la esquina del escritorio, justo detrás del monitor, juzgándome en silencio mientras intento concentrarme en la terminal de Linux del servidor que están atacando.
  2. Sabotaje táctico: Espera a que esté en una llamada crítica o depurando el disco de un servidor en producción para ejecutar su movimiento maestro.
  3. El paseo de la vergüenza: Caminar con total impunidad sobre el teclado mecánico (porque claro, le gusta cómo suenan los switches rojos), presionando Enter en el peor momento posible.

Gracias a ella, he enviado mensajes a canales generales de Slack que dicen cosas profundas como: jjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj o /////////////.

No es un accidente. Es un recordatorio de poder. Es ella diciéndome: «Tu trabajo paga las croquetas de salmón, humano, pero yo decido si trabajas hoy».

La silla no es tuya, es «nuestra» (SPOILER: Es de ella)

¿Te has levantado dos minutos para ir por un café a la cocina? Error de novato.

Esa silla ergonómica que compraste, esa que costó lo mismo que una tarjeta gráfica decente y que prometía «cuidar tu espalda», ha sido expropiada. Al regresar, encuentras una bola de pelo ronroneante perfectamente acomodada en el centro del asiento, absorbiendo el calor que dejaste.

En ese momento, la vida te presenta dos opciones:

  • Opción A: Mover al gato.
    • Consecuencia: Miradas de odio absoluto, un gruñido bajo que invoca demonios antiguos y posibles represalias dentro de tus zapatos más tarde.
  • Opción B: Sentarte en la orilla de plástico duro, torcido como un camarón, con una nalga en el aire y la columna girada 45 grados, aceptando tu lugar en la cadena alimenticia.

Spoiler: Siempre elijo la B. Mi espalda me odia, pero mi gata me tolera. Es un intercambio justo.

El «Impuesto al Atún»

Hablemos de la hora de la comida.

En una oficina, tu mayor problema es que alguien se robe tu yogurt del refri. Aquí, el problema es que no puedes abrir nada en la cocina sin pagar el impuesto revolucionario.

¿Abro una lata de atún para mi ensalada? Ella asume que es para ella. ¿Corto pollo? Ella está ahí. ¿Abro un paquete de galletas? No le gustan, pero tiene que olerlas para confirmar que hoy tampoco le gustan.

El teletrabajo con gatos implica que nunca comerás solo. Siempre tendrás un par de ojos clavados en tu plato, haciéndote sentir culpable por cada bocado que no compartes. Es como comer con un auditor fiscal sentado frente a ti.

Conclusión: El Síndrome de Estocolmo

Lo peor de todo es que, a diferencia de un jefe humano tóxico que te hace llenar hojas de cálculo inútiles, cuando este tirano decide «premiarme» con un ronroneo motorizado o frotando su cabeza contra mi mano mientras intento usar el mouse, me siento validado.

Es patético. He cambiado mi dignidad profesional por un poco de afecto interespecie y la «oportunidad» de limpiar su arenero.

Así que sí, el teletrabajo es genial. No cambio por nada el no tener que usar pantalones de vestir ni aguantar el tráfico de la ciudad. Pero no nos engañemos: aquí adentro no mandamos nosotros.

Solo somos el soporte técnico y el staff de catering de una gata que se cree diosa. Y probablemente lo sea.


Escrito mientras Power duerme sobre mi brazo izquierdo, dejándome escribir solo con la mano derecha. Send help.

Publicado desde Tokyo-03

Hoy se cumple un año desde que lancé este rincón digital. El primer post decía:

“este blog nació como muchas cosas buenas en internet: sin pensar mucho y con algo de insomnio.” Tokyo 03 Blog

En ese momento no imaginé que estaría aquí un año después, escribiendo sobre waifus, guitarras, juegos raros, gatos con mirada de superioridad y mi eterna búsqueda de dopamina.


Lo que pasó durante este año

Un repaso rápido (con nostalgia, sarcasmo y algo de vergüenza) de lo mejor:

  • Guitarras: desde la Epiphone Worn Cherry hasta la PRS que tanto te rompiste los dedos para tener.
  • Posts de anime con más psicología que un grupo de apoyo.
  • Waifus, robots gigantes, lore urbano y tecnología explicada por alguien que sabe… pero también se burla.
  • Momentos en los que mis vecinos “piteros” imaginaron que iba a poner el amplificador al máximo.
  • La gata Moka/Power con cara de jefe observándome mientras tecleo.

Todo eso, disfrazado de “opiniones que nadie pidió”. Pero que de alguna manera alguien lee, y eso es lo que importa.


Reflexiones del aniversario

  1. Este blog no tiene ruta fija
    Nunca busqué estabilidad temática. A veces hablo de anime, otras de hardware, otras de videojuegos rarísimos. Eso ha sido su gracia: la libertad de decir lo que me arda en ese momento.
  2. Las migajas de dopamina seguirán siendo la gasolina
    Una notificación, un comentario, una imagen estilo glitch bonito: cualquier señal de “alguien leyó esto” es combustible para seguir. Somos adictos discretos de ese pequeño rush digital.
  3. Gracias por compartir tu tiempo (aunque sea un minuto)
    Sé que nadie obliga a nadie a leer, pero si estás aquí, leyendo estas líneas, gracias por tolerarme.

Para celebrar: mini-retos

Para este año dos quiero hacer algo especial:

  • Hacer un post de perfiles raros.
  • Crear un “mapa de Tokyo-03” ilustrado con todos los temas que hemos tratado.
  • Releer cada post viejo y hacer un “retrospectiva cruda” con comentarios en tono meme.

Si este blog fuera un juego, ayer habría desbloqueado el logro de “Aniversario inútil pero significativo”.
¿Los juegos modernos nos tratan como idiotas? Tal vez.
¿Yo te trato como lector con respeto? Intento.
¿Seguiremos escribiendo un año más (o dos, o tres…)? Tú dime si te quedas.

Gracias por venir, por leer, por ignorar mis errores tipográficos, y por darle vida a Tokyo-03.

El muro, mis vacaciones y un maratón de Doom

Publicado desde el último checkpoint antes de que el techo emocional colapse.


Para inaugurar formalmente la sección «Mis Vecinos Piteros» —una bitácora involuntaria de sobrevivencia urbana—
empezamos con una joya estructural y social digna de análisis en ForoTV:

  • Mis tíos, cuyo currículum empieza a los 45 y cuya vocación principal es vender droga en lo oscurito (sí, eso que suena a chiste ya les trajo problemas con el narc… ya saben … y no, no es broma).

  • Un vecino ultra religioso que nos persigna a mí, a mi pareja y a mi mejor amigo cada que pasamos por su banqueta, mientras canta alabanzas a todo pulmón a las 6 a.m. como si viviera en un musical apocalíptico (esto tampoco es broma…).

  • Otro vecino que tiene un árbol enorme frente a su casa, cuyas raíces están destruyendo la banqueta a propósito, para que nadie ose caminar por “su” acera. Táctica nivel villano de Shin Megami Tensei.

  • Un tipo que sufre esquizofrenia —y lo digo sin burla, con respeto—, pero cuando entra en modo berserker, le ha reventado los coches a varios vecinos y ya empezó a desmadrar su propia casa.

  • Los legendarios okupas de la esquina del baldío, que hace 30 años se metieron en un terreno que no pagaron, y todavía hoy no logran levantar más que una casa estilo Mad Max en ruinas… con Wi-Fi robado, y su antena de Sky (TV por cable) por supuesto.

  • Y, por supuesto, los vecinos de la esquina, que manejan una pensión de autos sin poder pagar un puto muro decente (de quienes vamos a hablar ahora mismo).

Y ahí está:
una esquina que ha sido una ruleta rusa estructural desde hace años.

Un muro, visiblemente a punto de rendirse ante la gravedad y la corrupción estructural, llevaba más de 30 años en su modo:
«me voy a caer, pero no hoy… tal vez mañana».

Aquí una imagen de Google Maps en donde podremos ver el muro

Y ahí pasaba de todo:
Gente, niños, viejecitas, perros.
Cada quien girando su ruleta de la suerte con cada paso.

¿Y los dueños del muro?
Con una calma que solo puede tener quien ya entregó su alma al INFONAVIT hace décadas.
Ni señal de vida.


🎥 Spoiler: se cayó

Por fortuna (o por paranoia preventiva), tengo una cámara de vigilancia apuntando a la calle.
No por el muro, no.
Por unos tíos que son tan fracasados que un día podrían intentar entrar a mi casa para robar cable y seguido veo que se quieren chingar el wifi.

Y con esa cámara, grabé el momento exacto en que parte del muro dijo: “yo hasta aquí llego”.

Literalmente se derrumbó solo. Sin viento, sin sismo.
Solo cansancio y años de ser ignorado.


🕹️ ¿Qué estaba haciendo yo?

Jugando un maratón de Doom.

Y no cualquier maratón.

  • Doom
  • Doom II
  • Doom 3
  • Doom 2016
  • Doom Eternal
  • Y sí, también Doom: The Dark Ages (bendito sea Game Pass)

Todo en vacaciones, todo sin hablar con humanos… y sí, Jugando Doom, adjunto un video de mí sufriendo este increíble juego de Doom 2 https://x.com/Zerohack16/status/1937323814679191872
…. ah si como lo mencioné hace 3 meses que el muro cayó…. también les pongo un video de eso…. creo que era más importante que el video mío jugando el maraton XD


🧱 ¿Y los vecinos qué hicieron?

Aquí viene la parte absurda y hermosamente mexicana:

En lugar de reconocer que su muro estaba intentando suicidarse desde hace 30 años,
lo que hicieron fue… levantar el pedazo que se cayó,
y sostener el resto del muro con UN PALO.

Un. Puto. Palo.

De madera.

¿Refuerzo estructural aprobado por la SEP?
No.
¿Recurso de Minecraft IRL?
Sí.

La cosa es que comenzaron las lluvias y ahora tenías de 2 sopas, o pasar entre los increíblemente eficientes cimientos (hablo de del puto palo que pusieron desde hace 3 meses) o mojarte los pies (y experimentar esa sensación horrorosa de caminar con calcetín mojado) y arriesgarte a que te pegue un carro caminado por debajo de la acera, entonces, entre demonios, escopetas y BFGs,
escribí por Facebook Messenger a Protección Civil.

Sí, literal:
Me salí de matar ciberdiablos por cinco minutos para reportar una violación estructural urbana.


🚒 Final boss: Protección Civil

Después del reporte, llegó un bombero.
No sé si él tenía experiencia en arquitectura o solo venía harto de la vida,
pero lo vio y dijo:
“Esto es una multa.”

Y así fue.

Hoy mismo, milagrosamente,
están construyendo un nuevo muro.

Tres meses de espera.
Treinta años de deterioro.
Un solo día con Protección Civil y una cámara que no miente.


🇲🇽 Viva México, pero con casco

Este país no se cae por corrupción.
Se cae porque lo están deteniendo con un palo.

Y cuando la estructura colapsa,
no por falta de advertencias,
sino porque alguien creyó que lo podía sostener “nomás tantito más”.

Así que gracias, cámara.
Gracias, Doom.
Y gracias, tíos fracasados, por darme la paranoia suficiente para prevenir una tragedia.


🎬 Próximamente: el video del colapso estructural y un tutorial de cómo reportar emergencias sin dejar tu partida guardada.

Aquí una imagen de que ahora si se está trabajando en los muros

Regresando a tocar

Hoy siento una gran ansiedad por tocar la guitarra. Ya tengo todo listo: el espacio preparado, los accesorios e incluso un pedal RP355 que será perfecto para explorar nuevos sonidos. Solo falta lo más importante, la guitarra, que llegará hoy a través de Amazon. ¡La espera me tiene emocionado!

Es una Epiphone Les Paul Special – I Edicion limitada Worn Cherry

Mientras tanto, les comparto una imagen ilustrativa de las cosas que he adquirido recientemente. Por favor, ignoren al gato curioso que decidió inspeccionar el amplificador.

La canción más misteriosa del Internet

Durante años, una canción ha desconcertado a los usuarios de Internet. Todo comenzó en 2007, cuando en el foro SpiritOfRadio.ca se compartió una grabación misteriosa que se decía había sido grabada entre 1982 y 1984 en una emisora de radio alemana. Desde entonces, la canción ha sido objeto de una búsqueda imparable para descubrir la identidad de su autor y el título de la canción. (arriba puedes escuchar la canción vía SoundCloud, no es el fragmento original que se cargó en el 2007)

Personalmente, me enteré de este enigma a través del youtuber Whang!, quien presentó la historia en uno de sus videos. Fue allí donde descubrí los detalles del misterio y cómo la canción se viralizó en la web, atrayendo a miles de personas en busca de respuestas. En el video, Whang! ofrece una visión más profunda sobre la investigación y las teorías que rodean esta pieza musical.

Encontré la comunidad en Reddit r/TheMysteriousSong, donde cada cierto tiempo a lo largo de los años entraba a revisar si ya se había tenido suerte. Aunque los avances fueron lentos, pude encontrar algunas curiosidades, De hecho, antes de que se identificara la canción, la comunidad ya había logrado identificar uno de los sintetizadores utilizados en la grabación: el Yamaha DX7.

Incluso hay personas que le asignaron un nombre a la canción, «Like the Wind», y otros que se aventuraron a escribir lo que creen que podría ser la letra de la misma.

Hoy volví a la comunidad de Reddit por curiosidad y descubrí que, hace solo cuatro días, el 4 de noviembre, finalmente se encontró la canción. Aquí les dejo el hilo: The Mysterious Song is Found.

Después de 17 años de búsqueda, ahora sabemos que la canción se llama Subways of Your Mind y es interpretada por el grupo FEX, que incluso ya cuenta con una entrada en Wikipedia: FEX (band).

Este hallazgo demuestra el increíble poder de Internet y el impacto que puede tener una comunidad apasionada y perseverante. Durante años, miles de personas dedicaron tiempo y esfuerzo a desentrañar este enigma musical, y gracias a esa colaboración global, finalmente se resolvió. Es asombroso pensar en cómo algo aparentemente olvidado en una emisora de radio alemana en los 80 pudo volver a la vida y captar la atención del mundo entero.

La resolución de este misterio es un testimonio de cómo, en la era digital, los misterios pueden unir a personas de diferentes países y culturas en una búsqueda común. Y aunque ahora sabemos que Subways of Your Mind es la canción que tanto buscamos, el viaje hasta aquí fue tan emocionante como el descubrimiento final.