Mes: marzo 2025

Dos guitarras, un maestro del sonido y un Mustang al máximo

La semana pasada me topé con un lutier (o sea, un maestro que arregla y mejora guitarras, no un hechicero medieval, aunque a veces parece lo mismo), y la verdad es que vale oro: EVG Guitar Tech. Si estás en GDL y quieres que tu guitarra quede impecable

Mi Epiphone empezó a meter ruido al amplificador, y como buen ñoño de la guitarra, me puse a investigar. Todo apuntaba a que necesitaba una jaula de Faraday (básicamente un escudo electromagnético para evitar interferencias). Nunca imaginé que podría encontrar ese servicio aquí en GDL, pero al parecer, vivimos en el futuro y no me había enterado.

El proceso

Aquí tenemos el antes. Ya había revisado mi guitarra antes y, para ser sincero, esta parte no me convencía. Sentía que el trabajo no estaba hecho con cuidado, como si lo hubieran hecho con prisas o con una navaja de sacapuntas en vez de herramientas de verdad.

A mitad del procedimiento, ya se estaba instalando la famosa jaula de Faraday (o blindado). Básicamente, se trata de forrar el interior de la guitarra con cobre para evitar interferencias y que la señal salga limpia, sin ruidos raros.

En este punto, la guitarra ya estaba abierta y parecía una cirugía mayor. Entre cables, soldaduras y el reflejo dorado del cobre, daba la impresión de que estábamos modificando un robot en lugar de una guitarra. Pero todo con precisión quirúrgica, nada de «a ver si pega».

Y aquí el resultado final: ahora el cableado está mucho más organizado, sin ese desmadre de cables cruzados como si alguien hubiera jugado al electricista a ciegas. Todo en su lugar, limpio, bien acomodado, y lo más importante: el blindado ya está en su máximo esplendor.

El interior de la guitarra pasó de parecer un experimento fallido a algo digno de un instrumento bien hecho. Y lo mejor: el ruido desapareció. Ahora sí, la señal sale impecable, sin interferencias molestas. Vale completamente la pena.

La guitarra de mi padre

Y ya que estábamos en el tema, decidí aprovechar y llevar a revisión la vieja guitarra de mi padre: una Squier Stratocaster.

Esta guitarra es algo especial para mí. No solo es un instrumento, sino una conexión con mi infancia y con mi padre, que solía tocarla hace años. Llevaba más de 8 años sin que nadie la usara, acumulando polvo y esperando que alguien le diera una segunda oportunidad.

Después de tanto tiempo guardada, era momento de ver si aún tenía vida o si solo servía de adorno vintage.

El lutier hizo su magia y, por unos honorarios acordes a su increíble talento (o sea, no fue barato, pero valió cada peso), dejó la electrónica impecable. Pero eso no fue todo: también pulió los trastes, dándole a la guitarra una nueva vida. Ahora no solo suena como debe, sino que también se siente como si hubiera salido de la fábrica ayer.

Motivado por todo esto, decidí comprar un Fender Mustang LT 25.

Con 25W de potencia, es perfecto para casa y ensayos pequeños. Lo mejor es su simulación de amplis clásicos, ofreciendo desde limpios cristalinos hasta distorsiones pesadas, todo en un formato compacto e intuitivo. Pequeño, versátil y poderoso. 🔥🎸

Si viviera en una zona tranquila, probablemente mis vecinos llamarían a la policía por el volumen… pero considerando que mis vecinos son delicados hombres de negocios con un enfoque alternativo a la legalidad, dudo mucho que quieran atraer la atención de las autoridades. Así que, por ahora, el único crimen aquí es lo mal que toco. 😎🎶

Les Paul vs. Stratocaster

Tener estas dos guitarras es como tener dos mundos completamente distintos, y eso es justo lo que me encanta.

La Epiphone Les Paul tiene un sonido grueso, cálido y con mucho sustain, perfecto para rock clásico, hard rock e incluso algo de blues. Sus pastillas humbucker eliminan el ruido y le dan ese tono gordo y potente que le sienta increíble a riffs pesados y solos cantados.

Por otro lado, la Squier Stratocaster es todo lo contrario: más brillante, con más ataque y ese clásico «twang» que se asocia con el blues, el funk y el rock más vintage. Gracias a sus pastillas single coil, el sonido es más nítido y articulado, ideal para limpios cristalinos o para darle ese tono Hendrixiano con un poco de overdrive. Y claro, con los ajustes correctos, también puede sacar ese sonido latino-blusero al estilo Carlos Santana, como le gustaba a mi padre.

Dos guitarras, dos mundos.

Un ejemplo de su sonido

Epiphone Les Paul: ya sin el ruido horrible

Y la Squier Stratocaster