Este blog nació como nacen muchas cosas buenas en internet: sin pensar mucho y con algo de insomnio.
Originalmente iba a ser un lugar para compartir cosas interesantes, divertidas o curiosas.
Ahora es más bien un rincón donde vomito pensamientos mezclados con trauma emocional, referencias a anime, figuritas de Asuka, tecnología, y uno que otro análisis profundo disfrazado de chiste.
Aquí vas a encontrar:
- Post de anime con más psicología que un grupo de apoyo.
- Reflexiones sobre amor, relaciones y por qué me atraen los personajes con serios problemas emocionales.
- Cosas de tecnología explicadas por alguien que sí sabe, pero igual se burla de todo.
- Opiniones personales que nadie pidió, pero que vas a leer igual porque ya estás aquí.
- Y sí, probablemente mencione a Evangelion más veces de las necesarias.
Tengo 40 años, crecí viendo monas chinas que gritan, y todavía creo que escribir en internet es mejor que pagarle a un terapeuta (aunque hago ambas cosas, por si acaso).
Este blog no tiene una línea editorial clara, ni busca likes, ni quiere caerle bien a todos.
Es simplemente lo que pasa cuando mezclas demasiadas horas frente a una pantalla y una mente que nunca se apaga del todo.
Pasa, ponte cómodo.
O no.
Ya abriste la pestaña, ahora te aguantas.