
Mi nueva figura de Asuka


He estado mucho tiempo sin tomar vacaciones. Cuando lo hacía, mis descansos solían ser interrumpidos por llamadas, reuniones o urgencias del trabajo, ya sea de mis jefes o compañeros que no podían resolver ciertos problemas. Sin embargo, en estas vacaciones decidí desconectarme por completo y dedicarme a varios videojuegos. El primero que jugué fue Scorn, un título que dura alrededor de 8 horas y que destaca por sus acertijos, los cuales tienen una estética y temática bastante alienígena.

Después de terminar Scorn, me quedé con varias dudas sobre el lore, ya que el juego no ofrece explicaciones claras. Para profundizar en la experiencia, decidí ver algunos videos en YouTube. Como videojuego, siento que Scorn queda a deber en varios aspectos. Los acertijos son pocos, y en cuanto a la jugabilidad, el sistema de disparos y las armas parecen haber sido añadidos a última hora solo para catalogarlo como un FPS. De hecho, solo resultan relevantes en la batalla final contra los «jefes». Sobre los acertijos, vi un video del canal «Leyendas y Videojuegos» donde explican muy bien por qué incluso en este apartado Scorn falla, ya que los puzzles resultan obtusos y, en lugar de mejorar la experiencia, deciden en lugar de esto:

Deciden hacer esto

Al final, considero que la existencia de Scorn es importante. Es un juego «diferente», y creo que la industria necesita más experiencias innovadoras (aunque quizás no exactamente como esta) para ofrecer mayor variedad. Le daría un 6 de 10, principalmente por su impresionante ambientación.
Este blog nació como nacen muchas cosas buenas en internet: sin pensar mucho y con algo de insomnio.
Originalmente iba a ser un lugar para compartir cosas interesantes, divertidas o curiosas.
Ahora es más bien un rincón donde vomito pensamientos mezclados con trauma emocional, referencias a anime, figuritas de Asuka, tecnología, y uno que otro análisis profundo disfrazado de chiste.
Aquí vas a encontrar:
Tengo 40 años, crecí viendo monas chinas que gritan, y todavía creo que escribir en internet es mejor que pagarle a un terapeuta (aunque hago ambas cosas, por si acaso).
Este blog no tiene una línea editorial clara, ni busca likes, ni quiere caerle bien a todos.
Es simplemente lo que pasa cuando mezclas demasiadas horas frente a una pantalla y una mente que nunca se apaga del todo.
Pasa, ponte cómodo.
O no.
Ya abriste la pestaña, ahora te aguantas.